LA VISIÓN DE TU HIJO

Lo que debes saber para cuidar su salud visual

La visión se desarrolla durante los primeros años de vida. Conocer las señales de alarma y detectar a tiempo los problemas visuales puede hacer una gran diferencia.

  • Problemas frecuentes

  • Miopía y uso de pantallas

  • Señales de alarma ·

  • Desarrollo visual

  • Prevención

CUÁNDO REVISAR LA VISIÓN DE TU HIJO

Primeros meses de vida

La evaluación permite detectar problemas presentes desde el nacimiento, como cataratas congénitas y otras alteraciones oculares.

También es importante estar atentos a señales poco frecuentes pero importantes, como una pupila de apariencia blanca.

Desde 1 a 3 años

Es una etapa importante para detectar la desviación de uno o ambos ojos (estrabismo), diferencias de visión entre ambos ojos que puedan producir ambliopía u “ojo vago”, y dificultades para enfocar o reconocer objetos.

A partir de los 3 años

Ya es posible realizar una evaluación visual más completa para detectar miopía, hipermetropía y astigmatismo, disminución de la agudeza visual y alteraciones en la alineación y coordinación de los ojos.

Aunque el niño no tenga síntomas, los controles visuales durante la infancia permiten detectar problemas que pueden pasar inadvertidos para los padres.

AMBLIOPÍA U OJO VAGO

La ambliopía, conocida como “ojo vago”, ocurre cuando uno de los ojos no desarrolla una visión adecuada durante la infancia. Aunque el ojo puede parecer normal, el cerebro aprende a utilizar preferentemente la imagen del ojo que ve mejor.

CAUSAS

Puede aparecer cuando los ojos tienen graduaciones muy diferentes, cuando existe estrabismo o cuando algún problema ocular, como una catarata, dificulta el desarrollo normal de la visión.

La detección temprana es fundamental, porque la visión se encuentra todavía en desarrollo durante la infancia.

PREVENCIÓN Y TRATAMIENTO

El tratamiento busca que el cerebro aprenda a utilizar correctamente el ojo con menor visión. Dependiendo de la causa y de la edad del niño, puede incluir lentes, parche sobre el ojo que ve mejor y, en determinados casos, otros tratamientos.

También es necesario tratar la causa que originó la ambliopía, como un defecto de graduación, estrabismo o catarata.

Cuanto antes se detecte y trate, mayores son las posibilidades de recuperar una buena visión.

LA DETECCIÓN TEMPRANA ES LO MÁS IMPORTANTE

La ambliopía puede pasar inadvertida porque el niño utiliza el ojo que ve mejor y muchas veces no manifiesta ninguna dificultad.

Por eso son importantes los controles oftalmológicos durante los primeros años de vida, incluso cuando los padres no observan ningún problema.

Esperar a que el niño diga que ve mal puede significar perder un tiempo muy valioso para el desarrollo de su visión.

LAS CATARATAS CONGÉNITAS

Las cataratas congénitas están presentes desde el nacimiento o aparecen durante los primeros meses de vida. El cristalino pierde su transparencia y puede dificultar el desarrollo normal de la visión.

La catarata pediátrica puede producir una opacidad visible en la pupila y afectar el desarrollo normal de la visión.

TRATAMIENTO

No todas las cataratas congénitas requieren cirugía. Las pequeñas que no interfieren con la visión pueden ser controladas periódicamente.

Cuando la catarata dificulta el desarrollo visual, puede ser necesario realizar una cirugía para retirar el cristalino opaco y posteriormente rehabilitar la visión.

El momento del tratamiento es importante y debe decidirse individualmente según la edad del niño y las características de la catarata.

CAUSAS

En muchos casos no se identifica una causa específica. Algunas pueden estar relacionadas con factores hereditarios, alteraciones genéticas, infecciones durante el embarazo u otras enfermedades.

Pueden afectar uno o ambos ojos y tener diferentes grados de opacidad.

SEÑALES DE ALARMA

Una de las señales más importantes es observar una pupila blanca o un reflejo blanco en fotografías, en lugar del habitual reflejo rojizo.

También pueden presentarse desviación de un ojo (estrabismo), movimientos involuntarios de los ojos o dificultad del niño para fijar y seguir objetos.

La presencia de una pupila blanca debe ser evaluada por un oftalmólogo lo antes posible.

DEFECTOS REFRACTIVOS EN LOS NIÑOS

Los defectos de refracción son aquellos en los que la imagen, que llega a la retina a través de la córnea y el cristalino, converge en un punto fuera de ella.

MIOPÍA, PANTALLAS Y ACTIVIDADES AL AIRE LIBRE

El aumento de la miopía infantil se ha relacionado con pasar más tiempo realizando actividades de cerca y con menos tiempo al aire libre.

Las pantallas forman parte de la vida de los niños, pero es recomendable hacer pausas frecuentes, evitar períodos prolongados de visión cercana y favorecer diariamente las actividades al aire libre.

Si la miopía está aumentando, el oftalmólogo puede valorar diferentes opciones para intentar disminuir su progresión.

HIPERMETROPÍA Y ESTRABISMO

En algunos niños, el esfuerzo que realizan los ojos para compensar la hipermetropía puede hacer que uno o ambos ojos se desvíen hacia adentro, produciendo un tipo de estrabismo conocido como estrabismo acomodativo.

En estos casos, los lentes no solo permiten enfocar mejor: al corregir la hipermetropía también disminuyen el esfuerzo de enfoque y pueden reducir o incluso corregir completamente la desviación de los ojos mientras el niño los utiliza.

En otros niños la corrección con lentes mejora el estrabismo, pero no lo elimina por completo y pueden ser necesarios otros tratamientos.

Por eso, cuando un niño presenta estrabismo, medir correctamente su graduación forma parte fundamental de la evaluación oftalmológica.

ASTIGMATISMO


ASTIGMATISMO EN LA INFANCIA

El astigmatismo se produce cuando la superficie del ojo presenta una curvatura irregular, haciendo que las imágenes no se enfoquen de manera uniforme.

Puede provocar visión borrosa o distorsionada tanto de lejos como de cerca. Cuando es significativo, el niño puede tener dificultad para ver la pizarra, leer, reconocer pequeños detalles o realizar algunas tareas escolares.

Los niños muchas veces no saben que están viendo borroso porque se han acostumbrado a esa forma de ver. Por eso puede pasar inadvertido hasta que se realiza una evaluación oftalmológica.

La mayoría de los astigmatismos se corrigen adecuadamente con lentes. Cuando existe una diferencia importante entre ambos ojos, su corrección también es fundamental para prevenir la ambliopía.

ASTIGMATISMO, QUERATOCONO Y FROTAMIENTO DE LOS OJOS

La mayoría de los niños con astigmatismo no tienen queratocono. Sin embargo, un astigmatismo elevado, irregular o que aumenta con el tiempo puede hacer necesario estudiar con mayor detalle la forma de la córnea.

El queratocono es una enfermedad en la que la córnea se adelgaza y cambia progresivamente de forma, produciendo un astigmatismo cada vez más irregular y una disminución de la visión.

El frotamiento frecuente y vigoroso de los ojos se ha asociado con el desarrollo y la progresión del queratocono, especialmente en personas predispuestas. Los niños con alergias o picazón ocular pueden adquirir este hábito con facilidad.

Si un niño se frota los ojos constantemente, es importante investigar y tratar la causa de la picazón y evitar el frotamiento.

Un niño puede tener un defecto de graduación y no quejarse de mala visión. Por eso los controles visuales son importantes durante la infancia.

Son problemas muy frecuentes durante la infancia y pueden hacer que el niño vea borroso de lejos, de cerca o a diferentes distancias.

Muchas veces el niño no se da cuenta de que ve mal, porque no sabe cómo debería ver. Los controles oftalmológicos permiten detectarlos y corregirlos a tiempo.

MIOPÍA


MIOPÍA EN LA INFANCIA

La miopía hace que el niño vea bien de cerca, pero tenga dificultad para ver objetos lejanos, como la pizarra en el colegio.

Puede manifestarse porque el niño entrecierra los ojos para ver de lejos, se acerca mucho a las pantallas o a los objetos, o tiene dificultades para reconocer cosas a distancia.

Cuando aparece a edades tempranas, existe más tiempo para que pueda progresar durante el crecimiento. Por eso es importante detectarla, corregirla adecuadamente y controlar periódicamente su evolución.

Actualmente, además de mejorar la visión con lentes, existen diferentes estrategias que el oftalmólogo puede considerar cuando la miopía progresa de forma significativa.

HIPERMETROPÍA


HIPERMETROPÍA EN LA INFANCIA

La hipermetropía es frecuente en los niños. El ojo necesita realizar un esfuerzo adicional para enfocar, especialmente durante actividades de cerca como leer, dibujar o realizar tareas escolares.

Una cierta cantidad de hipermetropía puede ser normal durante los primeros años de vida y muchos niños compensan ese defecto mediante su capacidad de enfoque. Por esta razón, pueden tener hipermetropía sin que los padres noten que ven mal.

Cuando la hipermetropía es mayor, ese esfuerzo puede producir cansancio visual, dificultad para mantener la atención durante la lectura, dolores de cabeza o rechazo a las actividades de cerca.

No todos los niños con hipermetropía necesitan lentes. La decisión depende de la edad, la graduación, la visión de cada ojo y de la presencia de otros problemas asociados.

Miopía · Hipermetropía · Astigmatismo

RETINOBLASTOMA

El retinoblastoma es un tumor maligno de la retina que aparece principalmente en bebés y niños pequeños. Es poco frecuente, pero su diagnóstico temprano es muy importante para proteger la visión y la salud del niño.

Retinoblastoma: tumor de la retina que aparece principalmente durante los primeros años de vida.

LA PUPILA BLANCA: UNA SEÑAL DE ALARMA

La señal más característica es observar un reflejo blanco en la pupila, conocido como leucocoria.

En ocasiones los padres lo descubren al tomar una fotografía con flash: mientras un ojo presenta el habitual reflejo rojizo, el otro aparece blanco o diferente.

También pueden presentarse desviación de un ojo (estrabismo), movimientos oculares anormales, enrojecimiento persistente o disminución de la visión.

Puede afectar un solo ojo o ambos y, en sus etapas iniciales, el niño puede no presentar ninguna molestia.

Una pupila blanca siempre debe ser evaluada por un oftalmólogo lo antes posible.

CUÁNDO CONSULTAR

Si observas una pupila blanca, un reflejo diferente entre ambos ojos en las fotografías o una desviación ocular de aparición reciente, solicita una evaluación oftalmológica.

Ante una pupila blanca no es conveniente esperar a ver si desaparece.

Retinoblastoma de ojo Izquierdo

DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO

El diagnóstico se realiza mediante una evaluación oftalmológica especializada. Si existe sospecha de retinoblastoma, pueden ser necesarios otros estudios para determinar sus características y extensión.

Actualmente existen diferentes tratamientos y su elección depende del tamaño y localización del tumor, de si afecta uno o ambos ojos y de la etapa en que se diagnostique.

Cuando se detecta tempranamente, existen mayores posibilidades de conservar el ojo y la visión.

¿PUEDE SER HEREDITARIO?

La mayoría de los niños con retinoblastoma no tienen antecedentes familiares. Sin embargo, algunos casos están relacionados con una alteración genética que puede ser hereditaria.

Cuando se sospecha una forma hereditaria, el especialista puede recomendar estudios genéticos y evaluación de otros miembros de la familia.

Estos estudios permiten identificar a niños que pueden necesitar controles oftalmológicos desde edades muy tempranas.

RETINOPATÍA DE LA PREMATURIDAD

La retinopatía de la prematuridad es una alteración de la retina que puede presentarse en bebés nacidos prematuramente, debido a que los vasos sanguíneos de la retina aún no han completado su desarrollo.

En la mayoría de los casos leves puede mejorar espontáneamente, pero algunas formas pueden progresar y producir complicaciones graves, incluyendo desprendimiento de retina y pérdida de visión.

La retina del bebé prematuro aún no ha completado su desarrollo. La exposición a concentraciones elevadas o fluctuantes de oxígeno puede alterar el crecimiento normal de sus vasos sanguíneos y favorecer la aparición de retinopatía de la prematuridad.

¿POR QUÉ ES IMPORTANTE EVALUARLA A TIEMPO?

La retinopatía de la prematuridad no produce síntomas que los padres puedan detectar en sus etapas iniciales. Por eso, los bebés prematuros que cumplen determinados criterios deben ser examinados por un oftalmólogo en el momento indicado.

Cuando se detectan formas que requieren tratamiento, existen diferentes alternativas para evitar la progresión de la enfermedad.

En la retinopatía de la prematuridad, el control en el momento adecuado es fundamental: no debemos esperar a que aparezcan síntomas.

Nuestros especialistas en oftalmopediatria

Un equipo especializado en el cuidado de la salud visual de los niños, desde el diagnóstico hasta el tratamiento y seguimiento.

Dra. Cesarina Nobrega

Dra. Jhoana Saez

Dr. Marvin Ferrer

La salud visual también forma parte de su desarrollo

Detectar a tiempo un problema visual puede hacer una gran diferencia en la visión de tu hijo.

Solicita una cita con nuestros especialistas