Glaucoma: una enfermedad que puede avanzar sin avisar

El glaucoma produce un daño progresivo del nervio óptico que puede causar pérdida irreversible de la visión.En sus formas más frecuentes puede avanzar durante años sin producir síntomas.

Detectarlo a tiempo es fundamental para preservar la visión.

El glaucoma produce un daño progresivo del nervio óptico. La presión intraocular elevada es uno de los principales factores de riesgo, aunque también puede existir glaucoma con valores de presión considerados normales.

¿Qué ocurre en el Glaucoma?

Presión intraocular
Una presión elevada puede aumentar el riesgo de daño del nervio óptico.

Nervio óptico
El glaucoma deteriora progresivamente las fibras que llevan la información visual al cerebro.

Campo visual
A medida que el daño avanza pueden aparecer áreas de pérdida de visión, inicialmente con mayor frecuencia en el campo periférico.

El daño producido por el glaucoma es irreversible. El objetivo es detectarlo y tratarlo antes de que avance.

¿Quién tiene mayor riesgo?

Algunos factores pueden aumentar la probabilidad de desarrollar glaucoma.

Antecedentes familiares
Tener familiares cercanos con glaucoma aumenta el riesgo de desarrollar la enfermedad.


Edad
El riesgo de glaucoma aumenta progresivamente con la edad.


Presión intraocular elevada
Es uno de los principales factores de riesgo para desarrollar glaucoma y favorecer su progresión.


Miopía elevada
Las personas con miopía alta presentan mayor riesgo de desarrollar algunos tipos de glaucoma.


Uso prolongado de corticoides
El uso prolongado de corticoides puede elevar la presión intraocular y aumentar el riesgo de glaucoma.

Si tienes uno o más factores de riesgo, los controles oftalmológicos periódicos son fundamentales para detectar la enfermedad antes de que afecte significativamente la visión.

El glaucoma muchas veces no produce síntomas

En sus etapas iniciales, el glaucoma puede avanzar sin causar molestias ni cambios evidentes en la visión.

A medida que progresa, comienza a perderse lentamente la visión periférica. Por esta razón, muchas personas no perciben el problema hasta que la enfermedad está avanzada.

Visión normal

Glaucoma moderado

Glaucoma avanzado

La visión perdida por glaucoma no se recupera. El diagnóstico temprano es fundamental para preservar la visión.

No todos los glaucomas son iguales

Existen diferentes tipos de glaucoma. Los más frecuentes son:


Glaucoma de ángulo abierto

Es el tipo más frecuente. El ángulo permanece abierto, pero el drenaje del humor acuoso es insuficiente. Suele evolucionar lentamente y sin síntomas durante mucho tiempo.

Glaucoma de ángulo cerrado

El iris bloquea el ángulo de drenaje, dificultando la salida del humor acuoso. Puede presentarse de forma gradual o provocar un aumento brusco de la presión intraocular.

Glaucoma de presión normal

Existe daño característico del nervio óptico aunque la presión intraocular se encuentre dentro de valores considerados normales.

Glaucomas secundarios

Aparecen como consecuencia de otras enfermedades oculares, traumatismos, inflamaciones, ciertos medicamentos u otras condiciones que alteran la presión o el drenaje del ojo.

También existen formas menos frecuentes, como el glaucoma congénito y el glaucoma neovascular.

El glaucoma de ángulo cerrado puede ser una urgencia

El cierre del ángulo puede bloquear rápidamente la salida del humor acuoso y provocar una elevación brusca de la presión intraocular.

Dolor ocular intenso
Dolor intenso en el ojo, que puede acompañarse de dolor de cabeza.

Ojo rojo
Enrojecimiento ocular de aparición repentina.

Visión borrosa
Disminución repentina de la nitidez de la visión.

Náuseas o vómitos
El aumento brusco de la presión ocular puede producir náuseas y vómitos.

Halos alrededor de las luces
Aparición de halos o círculos luminosos alrededor de las fuentes de luz.

Ante estos síntomas se requiere valoración oftalmológica inmediata.

El tratamiento busca detener la progresión

Cada paciente necesita un tratamiento individualizado, según el tipo de glaucoma y su evolución.

El tratamiento busca reducir la presión intraocular hasta un nivel que permita disminuir el riesgo de que continúe el daño del nervio óptico.

Campos Visuales

Gonioscopía

Tomografia del nervio optico

Conoce nuestra tecnología de diagnóstico

Tonometría

¿Cómo se diagnostica?

Diagnosticar el glaucoma es mucho más que medir la presión ocular.

La evaluación conjunta del nervio óptico, la presión intraocular, el ángulo de drenaje, el espesor de la córnea y el campo visual permite detectar el glaucoma y determinar su grado de evolución.

Laser

Cirugía

Medicamentos

Conoce nuestros tratamientos para glaucoma

En glaucoma, controlar la evolución es tan importante como tratar

Los controles periódicos permiten evaluar la presión ocular, el nervio óptico y el campo visual para detectar cambios a tiempo y comprobar la efectividad del tratamiento.

El glaucoma requiere seguimiento a lo largo del tiempo.

Nuestros especialistas en glaucoma

Un equipo especializado para el diagnóstico, tratamiento y seguimiento del glaucoma.

Dra. Delbis Uzcategui

Dr. Diego Vielma

El glaucoma puede avanzar sin producir síntomas

Detectarlo y tratarlo a tiempo puede ayudar a preservar su visión.

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